¡Volvemos!

 

“Nadie se ha atrevido aún a reclamar el legado de Espartero” ha afirmado recientemente Adrian Shubert en una entrevista de presentación y promoción de su biografía sobre el general revolucionario Baldomero Espartero. La cita me ha hecho recordar una idea que, en mis años de investigador postdoctoral en Italia (2008-2010), constituía uno de los ejes básicos hacia los que yo pretendía dirigir mis esfuerzos en los años siguientes. Tras más de una década de reconstrucción histórica de los movimientos revolucionarios populares del siglo XIX, estaba convencido de que en ese ámbito popular de movilización social y de efervescencia cultural revolucionaria se habían producido determinantes desarrollos teóricos, e incluso prácticos, en cuanto a la implantación y promoción consciente de una serie de culturas democráticas republicanas en España.

Es bien sabido, gracias a una profunda reflexión que parte de interaccionismo simbólico y desemboca en el postestructuralismo, que la cultura, cuando ha creado tradiciones y se ha integrado en las relaciones sociales de poder existentes articulando estructuras, identidades, instituciones, etc., tiene sus propios mecanismos de funcionamiento y reproducción. Es difícil implantar narraciones, hábitos, imaginarios, etc. en el mundo de la vida, pero es más complicado todavía erradicarlos, sobre todo si se han integrado en los lenguajes y en las formas de vivir, de relacionarse y de pensar y dar sentido al pasado, al presente y al futuro.

La fuerza de la movilización del siglo XIX fue de tal magnitud que algo, pensaba yo, debía de haber quedado de todo ello en las culturas políticas populares revolucionarias del siglo XX e, incluso, prolongarse hacia el XXI. Tras una década de investigación, truncada abruptamente en 2010, vino otra en la que, en condiciones muy adversas, he tenido que dedicarme a la docencia y, cuando ha sido necesario, al activismo en defensa de la Educación pública. No obstante, en mi mente siempre he pensado que se trataba de un parón momentáneo en mis objetivos de investigación y difusión cultural y que, independientemente de su duración, volvería a retomarlo en el punto en el que lo dejé.

La experiencia en la marea verde por la Educación pública desde 2011, que coincidió de lleno con el estallido del Movimiento del 15M, me colocó, sin haberlo previsto, en una posición muy interesante para vivir, desde dentro y activamente, la construcción de un nuevo movimiento social y, por ello, para poner a prueba mi idea de la reproducción y mantenimiento de identidades, imaginarios, hábitos de comportamiento, prácticas sociales, etc. propias de culturas políticas de corte democrático. A medio camino entre el regocijo y la perplejidad, veía brotar, en la práctica cotidiana de movilización, categorías, conceptos, prácticas sociales, debates e incluso entramados culturales más complejos, que, ya en el marco de los movimientos revolucionarios del siglo XIX, casi siglo y medio antes, habían conformado un magma cultural con un potencial (para la articulación de movimientos políticos transformadores de la realidad) tan grande como lo era también la polisemia de las categorías que se utilizaban en los manifiestos, artículos, blogs, etc.

El devenir de esta, aún inefable, década de 2010 ha derivado hacia una profundisima crisis del sistema democrático fundamentado en la constitución de 1978. Las movilizaciones populares han sido incorporadas al sistema político, al tiempo que el Estado social y democrático de Derecho ha sido socavado, como ya ocurriera en la Restauración canovista, por la descomposición de los propios partidos clientelares que lo dieron vida y lo han sostenido, durante cuatro décadas, desde el Estado central o desde las comunidades autónomas. En su huída hacia delante, han acompañado la quiebra del sistema jurídico-político con una sistemática, perversa y consciente alienación antidemocrática de la esfera pública española, generando múltiples fracturas de la sociedad civil para atomizarla, debilitarla y, finalmente, inutilizarla como motor de regeneración, refundación o revolución del Estado.

Las palabras de Shubert han resonado en mi mente y, respecto a la hegemonía social que sufrimos, me han hecho pensar: “Nadie reclama el legado de las culturas políticas populares revolucionarias españolas del siglo XIX”, las cuales se articularon en torno a la aspiración de la implantación y profundización radical de la democracia republicana federalista y, en sus mejores versiones, socialista. Constituyeron proyectos alternativos y viables al liberalismo constreñido por sistemas clientelares y siempre temeroso tanto de la profundización democrática como de las reacciones antidemócratas.

La recuperación de los derechos de autor de mi libro La Pasión Revolucionaria,  conversaciones con amig@s y colegas o la necesidad de reivindicar y defender mi trabajo (¡otra vez!) me han convencido de que es momento de recuperar mi actividad como historiador donde lo dejé, de reactivar mis objetivos de entonces y de poner en vigor el bagaje que he adquirido en los últimos años. Si han de ser revitalizadas las culturas políticas populares radical-demócratas, que lo sean con rigor y, a ser posible, de primera mano. En definitiva, volvemos… y esta vez es para quedarnos.

Román Miguel.

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Novedades en la sección “Publicaciones”

Ya está disponible, en las sección Publicaciones, para lectura y descarga el texto:

“Francisco Pi y Margall. La construcción de la Democracia republicana socialista y de la legalidad democrática españolas” en SERRANO GARCÍA, R. (coord.): Figuras de La Gloriosa. Aproximación biográfica al Sexenio democrático. Valladolid, 2006, páginas: 93-108.

 

El debate sobre el republicanismo histórico español y las culturas políticas. (03)

[Continuación del artículo “El debate sobre el republicanismo histórico español y las culturas políticas” publicado en Historia Social, 69 (2011)]

2. La cultura política republicana de la Restauración Borbónica: reflexión crítica sobre el trabajo de Javier De Diego.

         Muy diferente parecía, en principio, el trabajo de Javier De Diego. La lectura de su interesante artículo en la revista Ayer proporciona una visión de su investigación muy diferente de la que, posteriormente, se desprende de su libro Imaginar la República (19). El autor afirma partir de un enfoque politológico interpretativista de análisis de la cultura política y, al respecto, realiza una interesante exposición de la genealogía de dicho análisis –siempre sin salir del marco de la Ciencia Política– desde los planteamientos behavioristas clásicos hasta los enfoques postfuncionalistas de tendencia interpretativista. En función de esta clarificación teórica del análisis de la cultura política, De Diego propone un marco general de interdisciplinariedad Historia/Politología para el análisis político-cultural y trata de desarrollar un análisis de la cultura política del republicanismo entre 1874 y 1908. Al respecto, nuestra reflexión crítica abordará, en primer lugar, el enfoque interpretativista de este autor –en el marco de la interdisciplinariedad actual de la Historia con la Filosofía y las Ciencias Sociales y Humanas– para, en segundo lugar, analizar su concreto desarrollo metodológico, analítico e interpretativo. Sigue leyendo

El debate sobre el republicanismo histórico español y las culturas políticas. (02)

[Continuación del artículo “El debate sobre el republicanismo histórico español y las culturas políticas” publicado en Historia Social, 69 (2011)]

1. El Demo-republicanismo de la Época Isabelina: reflexión crítica sobre la investigación de Florencia Peyrou.

          En sus respectivos trabajos, tanto Javier De Diego como Florencia Peyrou han llegado a la conclusión de que el fenómeno republicano histórico se caracterizó por la unidad cultural constituyendo un único movimiento que, aunque con cierta heterogeneidad interna, se caracterizó por poseer una única cultura política (5), lo que parece situar sus investigaciones, en base a la terminología analítica que utilizan, en el marco del nuevo de análisis de la construcción cultural de los agentes históricos. Sigue leyendo

El debate sobre el republicanismo histórico español y las culturas políticas. (01)

[En esta serie de posts recogeré el artículo “El debate sobre el republicanismo histórico español y las culturas políticas” que publiqué en la revista Historia Social, 69 (2011), pp. 143-164. El texto está concebido como una continuación de otro artículo publicado en la revista Historia Contemporánea y como preámbulo de otros textos de reflexión crítica en torno a la historiografía actual sobre las culturas políticas. El resumen que precedía al texto impreso decía así: “El presente texto se enmarca en una serie de trabajos dedicados al debate sobre las culturas políticas republicanas españolas del siglo XIX. Su objetivo es contribuir a sentar las bases teórico-metodológicas para la confrontación o sinergia científicas desarrollando una serie de reflexiones críticas sobre dos de las principales investigaciones recientes sobre el republicanismo histórico español. En primer lugar se analiza el trabajo de Florencia Peyrou Tubert sobre el demo-republicanismo de la Época Isabelina centrando la atención sobre cuestiones teóricas y metodológicas referentes al análisis de los conceptos, discursos y agentes históricos. En segundo lugar se analiza el enfoque interpretativista de los trabajos de Javier De Diego Romero y su desarrollo metodológico y analítico en la investigación de la cultura política del republicanismo español entre 1874 y 1908”.] Sigue leyendo

Agenda para una Historia Radical (01).

Bajo este título fue recogida la contribución de Edward Palmer Thompson a un debate público con Eric Hobsbawm, Christopher Hill y Perry Anderson en 1985, contribución que fue publicada más tarde en Radical History Review (n.° 36, 1986) y editada en castellano —como texto introductorio a un compendio de trabajos breves del propio autor— por la editorial Crítica en su colección “Historia y Teoría”, dirigida por Josep Fontana. Sigue leyendo

Comunicaciones al seminario “Culturas Políticas” (Vitoria-Gasteiz, septiembre de 2011).

Recojo en este post el texto de la presentación de las comunicaciones al seminario “Culturas Políticas” que coordiné en el III Encuentro de Jóvenes Investigadores de la Asociación de Historia Contemporánea (AHC). Facultad de Letras – Universidad del País Vasco. Vitoria-Gasteiz, 13-16 de septiembre de 2011. Sigue leyendo