Presentación

La comunicación constituye un asunto central para la práctica científica, de ahí que la Ciencia histórica se vea –y sobre todo se vaya a ver a corto y medio plazo– cruzada transversalmente por la actual revolución teórica y práctica de la comunicación humana. Tras el llamado giro lingüístico, la importancia de los discursos y lenguajes se ha revalorizado notablemente para la Historiografía a medida que se transformaba la Epistemología, la Teoría y la Metodología científico-históricas. Tal transformación paradigmática a escala teórica lleva aparejado también un segundo aspecto decisivo debido a la revolución que, paralelamente al establecimiento del paradigma lingüístico, se ha operado en la práctica de la comunicación humana a partir, sobre todo, de la consolidación de Internet como espacio real de interacción humana, a lo cual no puede ser ajena la comunicación e interacción científicas. Se trata, en nuestra opinión, de un recorrido que parece a todas luces inevitable y, sobre todo, deseable, ya que ofrece posibilidades –nunca disponibles anteriormente en la misma medida– para transformar positivamente la práctica científico-histórica hacia una mayor democratización de la construcción, difusión, consumo y debate del conocimiento histórico.

A este respecto, la actual relación entre Ciencia Histórica e Internet —extensible cuando menos a las demás Ciencias Sociales y Humanas— se desarrolla a tres niveles que, en gran medida, suponen un trayecto o recorrido de apertura de la Ciencia a la cibercomunicación.

Un primer nivel, alcanzado por la mayor parte de las instituciones académicas y culturales, lo constituye el uso de Internet como escaparate en una especie de mercado articulado por la Red global. La oferta académica, los índices de revistas o los catálogos de bibliotecas constituyen los contenidos centrales a este respecto.

Un segundo nivel viene marcado por la concepción de Internet como herramienta para dinamizar la investigación. Lo característico de este hito es la puesta a disposición de los investigadores —y del conjunto de la ciudadanía— de los contenidos de las fuentes históricas y trabajos historiográficos. Actualmente, algunas instituciones académicas y culturales (hemerotecas, bibliotecas, ateneos, departamentos universitarios, centros e institutos de investigación…) están dando este segundo paso, pero con diferencias notables de eficacia y de perspectiva. Al respecto, hay webs donde es extremadamente fácil la búsqueda, consulta y descarga de información, mientras que en otras el proceso es incomprensiblemente complejo y lleno de obstáculos disuasorios.

Finalmente, un tercer nivel vendría marcado por la concepción de Internet como escenario del proceso dialógico en la construcción, comunicación y debate del conocimiento histórico. Este estadio constituye el horizonte hacia el que caminar  a través de herramientas muy interesantes, pero aún en fase de experimentación. Al respecto, los foros, las posibilidades de seminarios online mediante videochat o videoconferencia e incluso las redes sociales y las blogosferas constituyen un marco sobre el que experimentar sin perder de vista las más que seguras nuevas posibilidades que se irán poniendo a nuestra disposición. Todo ello, claro está, acompañado de una profunda reflexión sobre la adaptación de las herramientas del ciberespacio a las necesidades metodológicas y dialógicas de la Ciencia histórica.

Los tres pasos o niveles de apertura de la Historia a Internet son necesarios y en buena medida sucesivos, pero no son excluyentes entre sí, ni tampoco constituyen etapas cerradas que se suceden mecánicamente. Deseables, por tanto, siguen siendo los esfuerzos de catalogación informatizada y su volcado a Internet, así como la digitalización y difusión libre y gratuita de los contenidos historiográficos y fuentes históricas, pero, del mismo modo, son igualmente deseables las experimentaciones respecto al tercer nivel de apertura.

Respecto a todo ello, el objetivo de este blog es tratar de sumarse y contribuir a impulsar ese proceso de apertura general de la Ciencia Histórica a Internet recogiendo, analizando y difundiendo información sobre recursos online para los investigadores, volcando la producción historiográfica propia e incluso, muy probablemente, tratando de sumarme a la experimentación para convertir Internet en uno de los marcos principales del proceso dialógico en la construcción, comunicación y debate del conocimiento histórico. El objetivo final es tratar de trascender la idea del blog de Historia como escaparate para intentar dar vida a un blog historiográfico.

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Gracias por tu visita, espero que te sirva de algo, que te sumes al proceso de apertura de la Historia y las Ciencias Sociales y Humanas a Internet y que, si lo crees oportuno y tienes tiempo, dejes algún comentario.

Román Miguel González

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